Comerse al Prójimo III – Rompiendo Esquemas

Siendo el canibalismo uno de los mayores tabúes culturales, es evidente que su influencia social presenta no pocas peculiaridades. Su tratamiento conceptual viene a ser un cacao maravillao en el que, una vez introducidos los elementos, la mezcla puede salir por cualquier petenera.

Sin ir más lejos, fue la forma favorita de desprestigiar durante los 20 siglos en los que no hubo Internet: Soltar un “alguien se ha comido a alguien” era mano de santo, ya fuera para echar cristianos a los leones o para hablar de las hijoputadas de Don Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel.

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Durante nuestras búsquedas en los Archivos dimos con la leyenda de un libro, el Santo Grial de los tomos prohibidos. Una supuesta colección de hojas de cáñamo chinas que contendrían enrevesadas recetas para cocinar personas. Detallados diagramas antiquísimos con instrucciones de preparación para toda la anatomía humana. Con esos datos había que lanzarse a la búsqueda enloquecida.

Y sin embargo lo más parecido que encontramos fue el “Shih Tan”, un tomo que parecía reunir todas esas características… Excepto la de ser real.
El libro aparecía en un relato del escritor Graham Masterton -y luego en su adaptación televisiva– como un homenaje al legendario “Necronomicón”. Nuestra conclusión es que la morbosidad de la antropofagia, unida a la poca fama del texto, fue un caldo de cultivo excelente para la leyenda urbana.

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No fue, ni mucho menos, el único caso en el que la realidad no estuvo a la altura de La Maravilla. En 1980 Ruggero Deodato fue detenido por grabar el asesinato de cuatro personas durante el rodaje del pseudo documental “Holocausto Caníbal” (en el que una tribu Yanomami descuartiza y se come a varios científicos).

Nuevamente el mundo se volvía loco ante la presencia de esos elementos culturales: Ni se trataba de una película snuff, ni los actores estaban desaparecidos. Sencillamente habían firmado un contrato para mantener perfil bajo durante un año; en aras de reforzar el “realismo” que buscaba el marketing de la película. Después de muchas vueltas judiciales, Deodado fue exculpado de todos los cargos.

De este modo, teniendo presente lo anterior, llegamos al más famoso evento canibalístico-contracultural reciente. Una historia que tuvo los dos elementos fundamentales para explotar con la fuerza de siete soles: Drogas y gente comiéndose a otros


La crisis caníbal de 2012

En pleno boom de Lo Zombie, se popularizó un psicotrópico que talmente parecía sacado de un libro de David Wong: Las Sales de Baño. Nombre coloquial para una serie de catinonas sintéticas (mefedrona en Europa, MDPV en EEUU) de efectos estimulantes parecidos a las anfetas.

La droga saltó a la fama internacional en mayo de 2012, cuando Rudy Eugene, presuntamente bajo los efectos de aquella, le devoró la cara a un hombre. Sólo un par de días después las Sales de baño ya eran conocidas como “La Droga Caníbal” o “La Droga Zombie” (arrebatándole este título al infame Krokodil). De acuerdo a los testigos el agresor se quitó toda la ropa, golpeó a la víctima y acto seguido comenzó a morderle la cabeza y el rostro. El ataque duró casi 20 minutos y, aunque el hombre sobrevivó, Eugene fue abatido por la policía. La causa quedó establecida desde un principio: Rudy había consumido MDPV.

Entre mayo y junio de 2012 ocurrieron otros tres incidentes de similares características: El actor porno Luka Rocco Magnotta cometía un violentísimo crímen en Montreal (que incluyó antropofagia, necrofilia, snuff movie y envío postal de miembros corporales); Alexander Kinyua se comía el corazón y el cerebro de su compañero de piso en Maryland y, finalmente, Pamela McCarthy resultaba muerta por táser tras atacar a su marido e hijos (e intentar morder a los policías). En todos los casos se dijo que los hechos estaban relacionados con el consumo de MDPV pero la pregunta clave siempre fue: ¿Lo estaban?

El incidente caníbal de las Sales de Baño es uno de los mejores ejemplos actuales de desinformación por exceso de información. El contexto temporal sirvió para construir lo que hoy parece uno de los grandes hoax mediáticos recientes: Luka Magnotta resultó ser un piscópata extremo y a Kinyua se le diagnosticó una esquizofrenia paranoide. En el mar de información sólo parece estar confirmado que Pamela McCarthy fuera adicta a las Sales ya que incluso en Miami, el caso que hizo saltar la liebre, la autopsia sólo confirmó la presencia de marihuana.

¿Ocurrió entonces en 2012 una crísis caníbal a causa de una droga? Probablemente no. El consumo de las Sales de Baño es, obviamente, perjudicial y su uso puede desencadenar problemas que SÍ sean causa apta (por ejemplo un ExDS). Pero ninguna composición química parece susceptible de crear una zombificación; lo cual sirve para descartar cualquier relación entre las historias.

Y sin embargo… lo inquietante es que durante mayo de 2012 SÍ hubo numerosos incidentes caníbales además de los comentados. Sin ir más lejos, ese mismo mes un sueco se comió los labios de su esposa mientras un chef japonés sirvió sus propios genitales cocinados. Y en este último caso el banquete fue permitido por las autoridades, en tanto que Japón no tiene ninguna ley que prohíba el canibalismo.

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