Enlace

Una bomba de la Guerra Civil ha estado colgando de un pino durante 75 años

Rica es la ecología española y variados son los frutos de sus árboles, desde luego; y emocionante la vida del que recoge piñas secas para leña en Aragón.

Nos entristece, en cualquier caso, el enfoque que se da a esta noticia: se hace hincapié en la gran cantidad de explosivos retirados este año por la Guardia Civil. Se les felicita, se les reconoce su labor. Se intente asustar a la población con el “poder mortífero” de estas bombas. Se dan cifras: 110 explosivos en Aragón, solamente. Restos del frente de Teruel, indicadores de gente que al menos en ese momento no murió. Igual cinco minutos después sí, pero no se puede tener todo.

Creemos, obviamente, que retirar los explosivos diseminados por el campo, es un error. Y más en un lugar deshabitado y prácticamente ficticio como Teruel. Los escasos alicientes que pudiera tener una visita al campo turolense -el convertir una escapada de fin de semana en una tremenda ruleta rusa familar- desaparecen y solo quedan un pinar, una charca y unos peñascos, sin más interés que el puramente paisajístico.

Sin hablar del paternalismo que supone, por parte de la Autoridad Competente, este administrar los más ínfimos detalles de la vida del ciudadano. Este decirnos “las bombas son malas y las tenemos que quitar”. Este protegernos de nosotros mismos contra nuestra voluntad. ¡Si el ciudadano excursionista camela jugar con obuses, que camele!

Aragón, 11 de julio de 2014.

Una bomba de la Guerra Civil ha estado colgando de un pino durante 75 años

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *