Cirugía DIY

“En casa del herrero, cuchillo de palo”. Esta máxima de saber popular sintetiza la dejadez aplicando los talentos profesionales en la vida propia, entendido como el hartazgo de pasarse el santo día entregado a ello para ganar el pan.

No obstante (y fuera de casos notables como los tatuadores), el principio se ve exceptuado por circunstancias concretas en las cuales no queda más remedio que tirar de las aptitudes profesionales:

Leonid Ivánovich Rógozov

Con 26 años y recién especializado en cirugía, Leonid Rógozov se unió como médico a la 6º Expedición Antártica Soviética. Entre 1960 y 1962 se pasó los días en la base Novolazarevskaya, formando parte de un equipo de trece investigadores y haciendo ciencia a una temperatura media de -11.0°.

El 29 de abril de 1961 Leonid se despertó descubriendo aterrado una doble cabronada cósmica: estaba sufriendo una peritonitis aguda y él mismo era el único cirujano que había en 3000km a la redonda. Pero si algo era Leonid por encima de ser médico, ese algo era ser RUSO.

La autocirugía empezó a las 22:00.

Se operó con anestesia local y asistido por el conductor de tractores y el meteorólogo del equipo. La intervención duró cerca de dos horas, habiendo sido necesarias varias pausas descansar. Luego, siguiendo los protocolos médicos de la base, redactó el informe de su propia operación.

Siete días después retiró los puntos de sutura y en dos semanas retomó sus actividades normales. Ese mismo año se le concedió la Orden de la Bandera Roja del Trabajo.

Falleció muchos años después, en 2000, tras una vida trabajando y dirigiendo servicios de cirugía en varios hospitales.

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No fue el único, desde luego. En 1970 Reino Unido se quedó con el culo muy torcido al conocer la historia de:

Amanda Feilding

En parte por curiosidad y en parte porque eran los 70, Amanda Feilding se realizó una autotrepanación y lo grabó en vídeo.

Pero vayamos con calma.

Feilding es artista, científica, acérrima defensora del uso recreativo de las drogas y Condesa de Wemyss y March (lo cual es irrelevante para la historia, pero descender de los Habsburgo siempre añade un toque pintoresco). Su pasión desde niña fueron los estados de consciencia alterados, por lo que, suponemos, ha debido tener una infancia de lo más extraña.

La investigación sobre diferentes formas de expandir la consciencia le llevó a la experimentación con sustancias psicoactivas y, en última instancia, a practicarse una trepanación con un torno de dentista cuando tenía 27 años. Grabó todo el proceso para componer su corto “Heartbeat in the brain” y escribió un libro en el que teorizó sobre la influencia de la presión sanguínea en la consciencia.

Defendió varias veces en el Parlamento la investigación de las trepanaciones y creó la Fundación Beckley, cuyo objetivo es el uso saludable de las drogas y la promoción de leyes más tolerantes con ellas. En el marco de su trabajo dentro de la fundación también ha llevado a cabo estudios con LSD, MDMA y THC, incluyendo importantes informes sobre política de drogas. Algunos de sus trabajos han sido presentados tanto en la Universidad de Oxford como en la Asamblea Global de Política de Drogas de las Naciones Unidas.

Actualmente vive en Oxford y sigue investigando sobre estados de consciencia.

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Una vez expuestas las anteriores historias, hemos llegado al lugar que queríamos. Lo mejor de ambos mundos: cirugía y experimento; medicina y excentricidad. Mad Science de la buena:

Evan O’Neill Kane

Hijo de Thomas L. Kane, major general (creemos que equivale a teniente coronel) del ejército unionista durante la Guerra de Secesión y fundador del pueblo Kane, Pennsylvania. Nacer en un sitio que lleva el nombre de tu familia es lo más parecido a ser de la nobleza para un lugar sin civilizar como son los EEUU.

Evan O’Neill Kane, al igual que había hecho su madre, practicó la medicina desde joven. Tras licenciarse en 1884, ejerció de cirujano en Pennsylvania durante finales del siglo XIX y primeras décadas del XX. Fundó junto a su madre y su hermano un hospital público (ahora privatizado, como es lógico) en el que ejerció durante toda su carrera y del cual llegó a ser cirujano jefe. También sufrieron varias investigaciones de la autoridad, tanto por razones económicas como por aceptación de pacientes, que dependía de la decisión de Evan.

Entre sus trabajos destacan la experimentación con música terapéutica, la mejora de un sistema de anastomosis intestinal (“puentear” un intestino); la investigación de nuevos materiales (como vendajes hechos de amianto, PÉSIMA idea) y bueno… lo de los tatuajes.

Kane no sólo defendía la idea, sino que realizaba tatuajes a recién nacidos y madres. Lo veía como forma de evitar sustracciones o cambios en bebés, pero también como sistema de ordenación de pacientes. Esto último se explicaba desde su gran obsesión: la creación de un sistema administrativo perfecto para la gestión de hospitales grandes.

En 1919 se autoamputó un dedo para evitar una infección.
No obstante, lo llamativo llega en febrero de 1921, cuando -como parte de una investigación sobre puntos de vista del paciente- se practica una apendicectomía bajo anestesia local. Tenía 60 años. La operación fue un bombazo en la época, una noticia que duró hasta 1932…

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…año en el que se operó a sí mismo una hernia inguinal. Esta tercera intervención fue mucho más arriesgada: Kane tenía ya 70 años y debía evitar a toda costa tocar su femoral (probablemente so pena de morir desangrado). La operación duró casi dos horas, pero fue un éxito total. Esta vez la repercusión mediática fue inferior, pues el doctor se había visto salpicado por el supuesto encubrimiento del asesinato de su nuera (por parte de su propio hijo).

A pesar de todas las peripecias, Evan O’Neill Kane falleció ese mismo 1932 por una neumonía. Murió en el hospital que lleva su nombre, en el pueblo que lleva el nombre de su familia.

Y antes de despedirnos queremos agradecer (y dedicar) la entrada de hoy a nuestra querida Repollo, que nos trajo la idea y parte de los materiales.

Mundo Extraño vuelve la semana que viene.

Los euskopidgins

Nos guste o no, uno de los principales motivos por los que el ser humano ha hecho amiguitos a lo largo de la Historia ha sido el intentar sacarles los cuartos. Eso ahora es muy fácil, que en un momento le vendes un trozo de cartón o plástico por cuarenta euros a alguien en la otra punta del mundo. Pero Antes, ay Antes. 

Diferentes sistemas monetarios, incomprensión idiomática, valores culturales completamente diferentes… ¡todo problemas! ¡No había manera de que un honrado mercader consiguiera pingües beneficios en cualquier puerto del mundo! 

Una primera aproximación al problema del idioma, sin embargo, fueron los llamados pidgins. Un pidgin es definido como “una interlingua simplificiada y usada por individuos de comunidades que no tienen una lengua común”. Es una lengua utilizada principalmente para el comercio (la lingua franca o sabir hablado en el Mediterráneo desde el siglo XIV hasta el XIX), aunque también hay ejemplos de pidgins usados por esclavos de diversas comunidades viviendo juntos (los africanos llevados a América como esclavos). 

Hay, sin embargo, dos pidgins hechos a partir de una lengua particular que resultan de especial interés: el vasco-islandés y el algonquino-vasco

Los pescadores vascos llevan siglos recorriendo el Atlántico, pescando lo pescable. Cuando se dieron cuenta de que la ballena entraba en esa categoría, allá que fueron. Esto los llevó por todas las costas del océano, desde Bizkaia hasta Islandia, desde Inglaterra hasta Terranova. Ningún puerto estaba demasiado lejos, si de comerciar con los leviatanes se trataba. La distancia no era un problema.

El idioma, sin embargo, sí lo era. Pero tenía solución. Al fin y al cabo, la grasa es la grasa. No iban a dejar que una menudencia les impidiera comerciar con los nativos americanos. Surgió el algonquino-vasco, un pidgin que mezclaba el euskera con los idiomas de los montañeses, los micmac y los inuits, mencionado en documentos a partir de 1571.

Por ejemplo, “Ania, kir capitana?” significa “Hermano, ¿eres capitán?”, del euskera “Anaia, capitana al zara?”, con “kir”, “tú”, tomado del micmac.

Quedan pocos testimonios del idioma, que no se usó mucho tiempo, pero alguno más hay del vasco-islandés, menos sonoro pero fácilmente reconocible para los hablantes de euskera, y del que hay documentación en el siglo XVIII.

Del enlace anterior, por ejemplo:

“‘Presenta for mi berrua usnia eta berria bura’ (“give me hot milk and fresh butter”) with its Icelandic translation Gefdu mier heita miölk og nyt smiòr. In modern Basque the phrase would be Emaidazu esne beroa eta burra berria.”

Lector, si tiene problemas con los idiomas, enrólese en un ballenero. Verá mundo y aprenderá lenguas. Así es como Multimaníaco se enteró de esto y nos puso sobre la pista.

Mundo Extraño vuelve la semana que viene.

Agujeros ciclópeos

No nos negarán que los agujeros tienen algo entre fascinante y aterrador. El cine de sustos japonés y la astrofísica nos apoyan en esa afirmación. Tal vez operan en nosotros un extraño influjo reflexivo, como un reconocimiento de nuestras propias carencias en esos huecos o alguna otra mandanga nihilista por el estilo.

El caso es que –sea por las razones que sea– pocas cosas acojonan más que un agujero en casa. Y reflexionando sobre esta cuestión en apariencia vana, nos hemos dado cuenta de que tenemos la casa llena de ellos.

Siberia: más del 70% del territorio ruso habitado por sólo el 28% de la población. Es decir, una Soria de 13 millones de kilómetros cuadrados. Lo cual demuestra nuevamente que Rusia juega en otra liga.

Entre los muchos atractivos que ofrece el vacío de la tundra siberiana, se encuentran unos misteriosos –y recientes– agujeros del tamaño de un edificio pequeño.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=2kMs05VaOfE]

El 16 de julio fue descubierto un agujero de unos 80 metros en la península oportunamente conocida como “Yamal” (El fin del mundo). Nadie tiene muy clara su naturaleza pero, ya con la mosca detrás de la oreja, los científicos decidieron preguntar por la zona, no fuera a ser que. Y efectivamente la cosa se puso seria cuando el día 29 unos pastores descubrieron otros dos agujeros gigantes

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Las noticias brindaron un siempre entretenido revival de conspiranoia (además de locas teorías sobre el origen: desde meteoritos hasta OVNIs); pero la realidad pinta bastante más prosaica y triste. Las altas temperaturas derivadas del cambio climático parecen haber fundido el permafrost, lo cual habría propiciado el derrumbe y la liberación del metano concentrado.

Cómo no, la mayor preocupación actual siguen siendo los recursos energéticos del subsuelo y no el hecho de que, tal vez, estemos convirtiendo la Tierra en un queso emmental de tamaño planetario. Todo ello sin contar con otras divertidas consecuencias de la desaparición del permafrost.

De naturaleza completamete distinta son los agujeros espontáneos que salen de vez en cuando en las noticias; siendo el más icónico, tal vez, el ocurrido mayo de 2010 en Guatemala.

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Este tipo de fenómeno (del cual hay MUCHOS ejemplos, aunque no todos por el mismo tipo de causa) ocurre por el desgaste de la caliza en la capa inferior de material rocoso. Tras eso la capa de subsuelo se hunde, dejando un espacio vacío cubierto únicamente por una fina capa de suelo en sentido estricto. Como ya habrán adivinado, esa fina capa de suelo es la que sostiene la morada de un sorprendido homo sapiens, que ve desaparecer su casa como quien destapa un fregadero.

Y ya que estamos, vamos a ponernos un poco presocráticos y añadir dos elementos más a la lista: agua y fuego.

El gran agujero azul de Belice es una fosa acuática de 300 metros de ancho y 123 de profundidad. Su origen está en antiquísimos cambios orográficos unidos a las consecuencias de la última glaciación (allá por hace 10.000 años)

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Después de saltar a la fama gracias al bueno de Jacques, el agujero de Belice se ha convertido en un destino estrella para los inifintos resorts turísticos de la zona. Un lugar en el que practicar el submarinismo y, tal vez, morir devorado por alguna de las múltiples especies autóctonas de tiburón.

Y ya para terminar, el auténtico agujero ON FIRE por obra y gracia de unos ingenieros petroquímicos soviéticos. Durante una prospección en 1971 en Turkmenistán, el suelo cedió abriendo una bolsa subterránea de metano. Ante el miedo de que el gas perjudicase a los habitantes de pueblos cercanos, el equipo decidió quemarlo confiando en que la reserva se consumiese en el plazo de dos dias.

40 y pico años después el panorama es el siguiente:

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El foso conocido como “La puerta del Infierno” se encuentra en la región de Darvaze (“La Puerta” en turcomano), razón por la cual el nombre se hizo prácticamente solo. Sus dimensiones son unos 70 metros de diámetro y 20 de profundidad y a día de hoy también es un punto turístico a pesar de su peligrosidad.

Como último dato de interés: en noviembre de 2013, el explorador canadiense George Kourounis se convirtió en la primera persona en pisar el fondo de la Puerta del Infierno. Este mismo año se estrenó el documental que narra su peripecia.

Mundo Extraño vuelve la semana que viene.

Si te sumba el oido te escuchan con laser la NASA

Saben bien nuestros lectores que en Mundo Extraño prima la objetividad y el distanciamiento por encima de cualquier consideración. Siempre que encontramos algún hecho que nos parece reseñable, lo primero que hacemos es pensar si se trata un hallazgo de interés general o por el contrario estamos dejando que nuestras filias personales nublen nuestro juicio. Justo es decir, eso sí, que nuestras filias suelen coincidir con el interés general. Certeros que somos.

Sin embargo, y aprovechando la informalidad que caracteriza estas fechas, vamos (voy) a romper estas reglas autoimpuestas. Les traigo una historia que, si bien sería del máximo interés incluso relatada por uno de los robots de los Archivos, tiene una especial significación para mí.

No soy capaz de concretar cuándo ni dónde tuve mi primer atisbo de este misterio, pero probablemente fuera en Badajoz, mi ciudad natal, alrededor de los nueve años. Poco antes del año 2000, en cualquier caso. En una pared cerca de casa de mi abuelo había una pintada hecha con spray, que decía algo así como “SI TE SUMBA EL OIDO TE ESCUCHAN CON LASER LA NASA”. No lo entendí muy bien. Sabía qué era la NASA -fui un niño repelente, aunque mi obsesión particular eran más los dinosaurios y los romanos que el espacio-, pero no entendía nada. Era pequeño e inocente.

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A lo largo de los siguientes años, sin embargo, encontré esa pintada en un par de sitios más de Badajoz, además de, durante alguna de las vacaciones familiares en Chiclana de la Frontera, Cádiz, en tapias de El Ronquillo, Monesterio, Zafra o algún otro de los pueblo atravesado por la Vía de la Plata. Incluso en la propia Chiclana, a 350 kilómetros de Badajoz, había varias pintadas. Las palabras variaban ligeramente en ocasiones -a veces, como en el muro que mostramos más abajo, la advertencia tomaba un cariz aún más siniestro-, pero el trazo, si bien no tenía nada especialmente llamativo, parecía ser el mismo. La ortografía de SUMBA tampoco variaba. 

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Al cabo de años de verlos, y habiendo entendido algo sobre conspiraciones, reptilianos y el poder del láser, conseguí comprender la intención delatora del grafitero. No me quedaba muy claro, en cualquier caso, si “LA NASA”, que aparecía casi siempre en una línea aparte, era el firmante o el escuchante. Parecía lógico pensar que se trataba de lo segundo, claro: qué mejor tapadera para espiarnos que la benéfica agencia espacial. Sin embargo, la posibilidad de que se tratara de un agente de la propia NASA el que firmaba los avisos, que la agencia nos estuviera advirtiendo de esta rudimentaria manera de ALGO, parecía mucho más atractiva. Fuera quien fuese, el autor tenía una vida que seguía el mismo eje espacial que la mía, y eso hizo que no perdiera nunca el interés, aunque tampoco me dedicara a investigar activamente de qué se trataba.

Todo cambió hace un par de años. Hacía tiempo que las antiguas pintadas habían sido tapadas en casi todas partes. La Vía de la Plata ya no atraviesa esos pueblos, por lo que no he tenido motivo para volver a ellos. En Chiclana había una nueva e interesante pintada en una rotonda, sí, (“TE QUIEREN TUS SIETE HIJOS PEPI”), pero sin relación con la NASA. Y aparecieron más rótulos. Dos, en el centro de Chiclana: “EL JUICIO A LA NASA CUANDO”.

El juicio a la NASA.

Había un juicio contra la NASA. Esta revelación me llevó a hacer un par de búsquedas en Internet y a preguntar a amigos chiclaneros. Una de las búsquedas llevaba a esta entrada, con importantes datos sobre la expansión de las pintadas. También con alguna mención en la prensa a su labor, aunque sospechamos que el redactor no entendió nada.

El resto de la historia, me temo, no está contrastado, y dependemos del no siempre fiable boca a oreja -si bien es cierto que hay testigos oculares de la realización de al menos una de las pintadas en los juzgados de Chiclana de la Frontera. Es lo que sigue: el autor de las pintadas, el anónimo luchador por la privacidad de los ciudadanos del mundo, el vengador de la nacional 630, es un chiclanero, conocido en el pueblo por su inquebrantable compromiso con la verdad1. Este ciudadano interpuso, en efecto, una demanda contra la NASA en un juzgado local -de ahí las pintadas reclamando la resolución del juicio, y las protestas por su archivo. Dicho viajante de la verdad y la denuncia vive en la localidad gaditana, en una vivienda enteramente forrada de papel de aluminio2, para protegerse de las escuchas espaciales. Encontrar y entrevistar a esta persona –que cuenta con el apoyo de una red de ciudadanos concienciados– se ha convertido, como es obvio, en la prioridad número uno de Mundo Extraño3. Entre tanto, les dejamos con una prueba gráfica recogida in situ escasas horas antes de la publicación de esta entrada por uno de nuestros reporteros.

Mundo Extraño vuelve la semana que viene. 

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1 Esto puede no ser estrictamente cierto. Podría deberse todo a una enfermedad mental. De nuevo, no tenemos pruebas en uno u otro sentido.

2 Dudoso, pero ¿plausible? Nos lo quedamos.

3 Los últimos datos recogidos nos inclinan a descartar esta posibilidad. Por obvio que sea, queremos dejar claro que en ningún caso tenemos intención de hacer mofa del autor de las pintadas. Ni se nos ocurre.

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Bueno no, en realidad no cerramos. Simplemente nos gusta cómo quedó el cartelito. Lo que sí llevaremos a cabo es un pequeño cambio de horario veraniego.

Durante el mes de agosto publicaremos una entrada los viernes. De esta forma nos adaptamos al reducido tráfico estival e impedimos que se esto se llene de telarañas de aquí a septiembre.

Dedicaremos además el nuevo horario a trabajar en futuros proyectos, investigar nuevas maravillas y, tal vez, tomar bebidas de colores servidas en cocos.

Fuera de ese plan -y dado que una Crisis Extraña puede estallar en cualquier momento- les alentamos a seguir al tanto de nuestro twitter, en donde iremos comunicando cualquier novedad.

Sin más particular, aprovechamos la circunstancia para desearles un feliz verano y esperar que disfruten con las historias que están por venir.

Mundo Extraño vuelve la semana que viene.

Literalmente.