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Un nomirateexplico sale catastróficamente mal

Nota: en esta historia hay jueces y policías pakistaníes, pero no corderos. Si has llegado aquí buscando jueces, policías y corderos pakistaníes, sigue este enlace. De nada.

En un mundo en que quien más quien menos tiene dieciséis títulos, másteres, certificados y licencias, el hombre astuto sabe que el papel no vale nada, y que no hay forma de demostrar conocimiento que pueda compararse con la práctica.

Esto es válido aquí y en Pakistán. Igual en Pakistán más todavía.

Si no, no entendemos qué llevó a un oficial de la policía a, ante la pregunta de un juez antiterrorista de “¿sabe usted cómo funciona una granada de mano?” durante una inspección de material decomisado, responder tirando del seguro del artefacto explosivo, en vez de responder “jaja pa k kiere saber eso saludos”, como habría hecho cualquier otra persona.

El juez, el oficial y un funcionario del juzgado resultaron heridos en la explosión. El policía, además, recibirá un duro castigo cuando salga del hospital. No parece muy probable que haya formas muy efectivas de disciplinar a un señor que hace explotar una granada en su mano solo para demostrar que sabe cómo funcionan, pero entendemos que las autoridades pakistaníes se sientan obligadas a al menos intentarlo.

Un nomirateexplico sale catastróficamente mal

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