Detienen a sacerdote ortodoxo cuando iba con cianuro en la maleta a ver a su jefe

¿Quién no ha tenido un mal día en el trabajo y vuelto a casa hecho polvo? ¿Quién no ha tenido una semana mala y deseado que su jefe se rompa una pierna? ¿Quién no ha sido sistemáticamente maltratado por el Entorno Laboral hasta empezar a acariciar complejas fantasías de venganza?

¿Quién no ha decidido llevar sus fantasías a cabo y presentarse con cianuro en el bolsillo en el hospital en el que su jefe supremo, el patriarca de la Iglesia Ortodoxa Georgiana, Ilia II, se recuperaba de una operación de vesícula? Giorgi Mamaladze, director de la sección de propiedades de dicha iglesia, ha tenido suficiente y ha actuado. Es posible que le muevan otros motivos que no sean solo el hartazgo, pero qué más da. Pensemos en lo importante: el señor de la foto iba a ser asesinado por un subordinado al que le han encontrado un puñado de armas en casa, y que previsiblemente iba vestido de forma similar.

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Nos gusta pensar que llevaba esta ropa en la cama del hospital.

Entre las actuaciones más populares de el casi asesinado Ilia II, está su oferta especial de bautizar personalmente a todos los bebés cuyos padres tuvieran más de dos hijos. O sea: tienes uno, nada, tienes dos, nada, pero el tercero, cuarto y siguientes son bautizados con el famosísimo giro de muñeca de Ilia II, alehop. Cómo rechazar esta oportunidad. En un país que tiene el dudoso honor de ser el segundo en haber adoptado el cristianismo (siglo IV, tremendos hipsters del tema divino), esto ha dado lugar a que nazcan porrones de niños.

Ay, Ilia, de la que te has librado.

Héroe sin capa encontrado en Albacete

Atracas una sucursal de Bankia.

Te vas a una churrería. Pides dos cosas:

-Un café con leche condensada y Brandy (“Belmonte”).

-Un taxi para huir.

El camarero dice que joder, al taxi no lo llama. Pero el Belmonte te lo pone, es su deber.

Te lo bebes, sales de la churrería, te detiene la policía.

Para tu cuerpo mortal empieza el suplicio judicial, para tu fama eterna es solo el principio.

 

Si trabajáramos en la oficina de turismo de Albacete, ya tendríamos tema para las próximas diez campañas.

Dejad en paz a los caballos

Poco podemos añadir a esta historia terrorífica de asesinatos equinos, venganzas toreras, gasolineras manchegas y guardias civiles confundidos. Apreciamos, cómo no, el altísimo componente celtibérico del asunto, pero mira, no. Asesinar caballos por venganza, no. Que el caballo no te ha hecho nada, cabrón.

Si le añadimos esta (confusa y opinativa, sí, pero también intrigante) pieza sobre la compra masiva de burros africanos y sangre de yeguas (con la yegua alrededor) por parte de la industria china de los remedios mágicos, se nos queda el cuerpo regular.

Gracias a Serly, Víctor y Héctor por hundirnos en la miseria.

Vertido de caramelos/nouvelle cuisine para vacas

Un camión se accidenta en Wisconsin, EEUU, debido al hielo en la carretera. La caja se rompe y su contenido se vierte.

Cientos de miles de caramelos rosas cubren la calzada en el condado de Dodge (sospechamos que en EEUU hay aproximadamente diez topónimos que se repiten quince millones de veces, pero ese es otro asunto).

El sheriff, aparte de olisquearlos (y probablemente guardarse unos cuantos, que la regla de los tres segundos se convierte en diez horas si hay hielo y ha

blamos de caramelos), se alegra porque la deliciosa pegajosidad del azúcar mejora la adherencia de la carretera en un momento delicado.

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Lo último en obra pública de emergencia (CNN)

Hasta aquí, algo de maravilla (ese rosa salido del infierno o de Venus) merece, como poco, un breve), la posibilidad de realizar una semblanza del sheriff caramelófilo, quizá una mención inocua al nuevo presidente de los u ese a. Un viernes cualquiera.

Pero, como ya habrán adivinado, hay algo más. Este accidente fortuito, cual ayudante torpe de Indiana Jones apoyándose descuidadamente en la palanca que abre la puerta de la cámara del tesoro, ha revelado una verdad francamente desasosegante. Sabemos quiénes eran (caramelos), pero ¿de dónde venían? ¿Cuál era su destino?

Las respuestas son, respectivamente: de una fábrica de Skittles y a granjas de ganado vacuno.

Sí, estimados lectores: hay granjas que alimentan (parcialmente) a sus vacas con caramelos defectuosos, ya que proporcionan deliciosas calorías a un coste ridículo. Es algo normal, dicen. ¿Horror? ¿Terror? ¿Una manifestación más de que si algo no se tira es porque no se te ha ocurrido el proceso industrial en el que puedes meterlo con calzador?

Dejamos que cada uno responda. Nosotros vamos a mirar el infierno rosa un rato, a ver si se nos pasa el desasosiego.

Más plátanos y menos islamofobia, Daily Mail

Titular en diario (altamente sensacionalista) británico:

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Titular en La Región, diario de Ourense, visto en tuiter:

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¿En qué mundo vivimos, en que vende más un titular (falso) que intenta convertir a un orensano en terrorista islamista, que uno en el que un paisano (con sus problemitas) come plátanos mientras arrasa la sección de bebidas espirituosas de un Mercadona?

 

Más plátanos y menos islamofobia, Daily Mail

Titular en diario (altamente sensacionalista) británico:

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Titular en La Región, diario de Ourense, visto en tuiter:

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¿En qué mundo vivimos, en que vende más un titular (falso) que intenta convertir a un orensano en terrorista islamista, que uno en el que un paisano (con sus problemitas) come plátanos mientras arrasa la sección de bebidas espirituosas de un Mercadona?

 

El motor de ¡explosión!

Mundo Extraño divierte y educa. Hoy, traemos una entretenida entrada, íntegramente copiada de la wikipedia, sobre el motor de explosión, un asunto de máxima actualidad.

Un motor de ¡explosión! es un tipo de motor de combustión interna que utiliza la ¡explosión! de un combustible, provocada mediante una chispa, para expandir un gas empujando así un pistón. Hay de dos y de cuatro tiempos. El ciclo termodinámico utilizado es conocido como Ciclo Otto.

Este motor, también llamado motor de gasolina o motor Otto, es junto al motor diésel, el más utilizado hoy en día para mover vehículos autónomos de transporte de mercancías y personas.

  • Motor Otto de ciclo convencional
  • Motor de ciclo Miller
  • Motor de mezcla pobre

Funcionamiento convencional (cuatro tiempos)

El combustible se inyecta pulverizado y mezclado con el gas (habitualmente aire u oxígeno) dentro de un cilindro. La combustión total de 1 gramo de gasolina se realizaría teóricamente con 14,7 gramos de aire pero como es imposible realizar una mezcla perfectamente homogénea de ambos elementos se suele introducir un 10% más de aire del necesario (relación en peso 1/16), a veces se suele inyectar más o menos combustible, esto lo determina la sonda lambda (o sonda de oxígeno) la cual envía una señal a la ECU. Una vez dentro del cilindro la mezcla es comprimida. Al llegar al punto de máxima compresión (punto muerto superior o PMS) se hace saltar una chispa, producida por una bujía, que genera la ¡explosión! del combustible. Los gases encerrados en el cilindro se expanden empujando un pistón que se desliza dentro del cilindro (expansión teóricamente adiabática de los gases). La energía liberada en esta ¡explosión! es transformada en movimiento lineal del pistón, el cual, a través de una biela y el cigüeñal, es convertido en movimiento giratorio. La inercia de este movimiento giratorio hace que el motor no se detenga y que el pistón vuelva a empujar el gas, expulsándolo por la válvula correspondiente, ahora abierta. Por último el pistón retrocede de nuevo permitiendo la entrada de una nueva mezcla de combustible.

Historia

La gasolina, la cual se obtiene mediante la destilación fraccionada del petróleo, fue descubierta en 1857. Más adelante, en 1860, Jean Joseph Etienne Lenoir creó el primer motor de combustión interna quemando gas dentro de un cilindro. Pero habría que esperar hasta 1876 para que Nikolaus August Otto construyera el primer motor de gasolina de la historia, de cuatro tiempos, que fue la base para todos los motores posteriores de combustión interna. En 1886 Karl Benz comienza a utilizar motores de gasolina en sus primeros prototipos de automóviles.

Actualmente, algunos motores de ¡explosión! pueden funcionar también con etanol, gas natural comprimido, gas licuado del petróleo o hidrógeno, además de gasolina.

En los países como Argentina (ejemplo) se utiliza más motores a gasolina para el uso de GNC (Gas Natural Comprimido), además de ser económico daña menos al ecosistema

 

 

El motor de ¡explosión!

Mundo Extraño divierte y educa. Hoy, traemos una entretenida entrada, íntegramente copiada de la wikipedia, sobre el motor de explosión, un asunto de máxima actualidad.

Un motor de ¡explosión! es un tipo de motor de combustión interna que utiliza la ¡explosión! de un combustible, provocada mediante una chispa, para expandir un gas empujando así un pistón. Hay de dos y de cuatro tiempos. El ciclo termodinámico utilizado es conocido como Ciclo Otto.

Este motor, también llamado motor de gasolina o motor Otto, es junto al motor diésel, el más utilizado hoy en día para mover vehículos autónomos de transporte de mercancías y personas.

  • Motor Otto de ciclo convencional
  • Motor de ciclo Miller
  • Motor de mezcla pobre

Funcionamiento convencional (cuatro tiempos)

El combustible se inyecta pulverizado y mezclado con el gas (habitualmente aire u oxígeno) dentro de un cilindro. La combustión total de 1 gramo de gasolina se realizaría teóricamente con 14,7 gramos de aire pero como es imposible realizar una mezcla perfectamente homogénea de ambos elementos se suele introducir un 10% más de aire del necesario (relación en peso 1/16), a veces se suele inyectar más o menos combustible, esto lo determina la sonda lambda (o sonda de oxígeno) la cual envía una señal a la ECU. Una vez dentro del cilindro la mezcla es comprimida. Al llegar al punto de máxima compresión (punto muerto superior o PMS) se hace saltar una chispa, producida por una bujía, que genera la ¡explosión! del combustible. Los gases encerrados en el cilindro se expanden empujando un pistón que se desliza dentro del cilindro (expansión teóricamente adiabática de los gases). La energía liberada en esta ¡explosión! es transformada en movimiento lineal del pistón, el cual, a través de una biela y el cigüeñal, es convertido en movimiento giratorio. La inercia de este movimiento giratorio hace que el motor no se detenga y que el pistón vuelva a empujar el gas, expulsándolo por la válvula correspondiente, ahora abierta. Por último el pistón retrocede de nuevo permitiendo la entrada de una nueva mezcla de combustible.

Historia

La gasolina, la cual se obtiene mediante la destilación fraccionada del petróleo, fue descubierta en 1857. Más adelante, en 1860, Jean Joseph Etienne Lenoir creó el primer motor de combustión interna quemando gas dentro de un cilindro. Pero habría que esperar hasta 1876 para que Nikolaus August Otto construyera el primer motor de gasolina de la historia, de cuatro tiempos, que fue la base para todos los motores posteriores de combustión interna. En 1886 Karl Benz comienza a utilizar motores de gasolina en sus primeros prototipos de automóviles.

Actualmente, algunos motores de ¡explosión! pueden funcionar también con etanol, gas natural comprimido, gas licuado del petróleo o hidrógeno, además de gasolina.

En los países como Argentina (ejemplo) se utiliza más motores a gasolina para el uso de GNC (Gas Natural Comprimido), además de ser económico daña menos al ecosistema