Imagen

Dado el arrollador éxito de nuestra mujer ilustre del viernes, queremos hacer unas addenda a esa historia:

Durante la II Guerra Mundial 800.000 mujeres llegaron a servir en el ejército de la Unión Soviética. De entre ellas, casi 2.500 lo hicieron como francotiradoras.

Como ya mencionamos en la anterior entrada, Rusia creó la Academia Central de Mujeres Francotiradoras en Podolsk, un centro de entrenamiento con un programa adaptado a las féminas. Y aunque eso pueda prestarse a chistes de mal gusto, lo cierto es que los soviéticos vieron que las mujeres eran más pacientes, evitaban mejor el combate cuerpo a cuerpo y no necesitaban intenso entrenamiento aeróbico. En consecuencia, se les enseñó a manejar los rifles como herramientas de precisión (a diferencia de al resto de soldados que eran enviados al frente casi de inmediato).

Las unidades de mujeres francotiradoras fueron un triunfo durante la etapa defensiva de la URSS (entre 1941 y 1943). Comprobados los problemas para sustituir mandos en campaña, las órdenes soviéticas se centraron en neutralizar tiradores nazis y disparar a matar a cualquier oficial a la vista.

¿Resultado?

Las doce damas que iluminan la foto de arriba (tomada en Alemania en 1945) suman un total de 775 bajas alemanas confirmadas.

De abajo a arriba son: la sargento VN Stepanov, sargento JP Belousov y la sargento AE Vinogradov. Segunda fila: la teniente EK Zhibovskaya, sargento KF Marinkin y la sargento OS Marenkina.
En la tercera fila: la teniente NP Belobrova, teniente N. Lobkovsky, teniente VI Artamonov y la sargento MG Zubchenko. Arriba del todo están la sargento NP Obukhov y la sargento AR Belyakov.

Y si bien decidimos escoger a Roza Shanina para el viernes, conviene recordar que la mejor francotiradora de la historia fue Lyudmila Pavlichenko, también del Ejército Rojo. Profesora de Historia, sobrevivió a la guerra y causó 309 bajas confirmadas entre 1941 y 1942. Se le concedió la Orden de Lenin y el honor de Heroína de la Unión Soviética. Por si fuera poco, a su retirada se convirtió en una destacada activista por la igualdad de género.