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La broma del Dreadnought

Tarde o temprano todo grupo de colegas se echa unas risas gastando alguna broma. Pero cuando tu grupo de colegas está formado por el poeta Horace de Vere Cole, Virgina Woolf, su hermano el psicoanalista Adrian Stephen y el pintor Duncan Grant -entre otros- es de esperar que la broma esté a un nivel distinto que las del resto de mortales. Concretamente al nivel de poner en ridículo a la Royal Navy británica.

El 7 de febrero de 1910, por idea de Horace de Vere Cole, los amigos se hicieron pasar por una delegación de príncipes de Abisinia (Etiopía). Tras anunciar la llegada por telegrama y engañar al Ministerio de Exteriores para lograr un pasaje de tren, fueron recibidos con pompa y ornato antes de enseñarles al detalle el HMS Dreadnought (revolucionario acorazado de la marina). Los bromistas se comunicaron en todo momento con una mezcla de suahili, latín y la reiteración de las palabras “Bunga, bunga” mientras Adrian Stephen actuaba como falso intérprete.

Tiempo después, al descubrirse la broma, la prensa ridiculizó el error de la Royal Navy. No hubo ninguna sanción disciplinaria, pero durante la visita del auténtico emperador de Abisinia se decidió prescindir de la marina de guerra. No obstante, para ese entonces, el “Bunga, bunga” ya había alcanzado imparables cotas de popularidad.

La broma del Dreadnought