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Proclaman ante notario al nuevo monarca de Rapa Nui

La calma, el orden, el respeto a las formas. Este tipo de cosas nos parecen fundamentales en la sociedad moderna. Demuestran el conjunto de dotes conocidas como SABER ESTAR.

Por esto consideramos un ejemplo civilizatorio que Valentino Riroroko Tuki haya dado un paso al frente y se presentase ante notario para declararse rey.

Las 36 familias ancestrales de la etnia rapanui le habían negado el puesto al heredero (por ser demasiado mayor), así que la plaza estaba más o menos vacante. El señor Riroroko Tuki es nieto del último rey rapanui asesinado en 1898, a las familias les pareció bien y la notaria chilena tampoco se complicó la vida. Normal, por otra parte, porque la monarquía de Isla de Pascua es un jardín importante.

Lo primero que hizo el monarca, a los tres días del nombramiento, fue contratar un abogado y demandar a Chile para exigir la independencia.

El éxito de la demanda es de sobra conocido, como recordarán por la Independencia de Pascua ocurrida em…. nunca.

Y ale, ya está.

Abandonen el lugar sin armar jaleo. Sin sonreír.

Isla de Pascua, julio de 2011.

El Tiu Chema nos lo envía desde su refugio en el Pacífico.

Proclaman ante notario al nuevo monarca de Rapa Nui

Semana de Puertas Abiertas – IV

Continuamos nuestro especial con la fantástica aportación que nos brinda Killboy, experto en robots gigantes y mejor persona. Para la Semana de Puertas Abiertas ha seleccionado y escrito una historia sobre extravagancias regias que reza de la siguiente forma:

Electrizante Nuevo Viejo Orden

En estos primeros días del Nuevo Viejo Orden es cuando toca definirse y declararse fan de los tronos y las coronas. Y es que los reyes y emperadores han ayudado durante siglos a hacer este mundo más extraño todavía. Ponle a un ser humano una corona, siéntalo en un trono y a la que te despistes ya lo tienes ordenando la caza de seres fantásticos y metiendo magos en la corte.

Por eso queremos dedicar esta entrada como celebración y consejo a nuestra nueva Alteza. No mencionaremos a personajes obvios como Enrique VIII. Sería un atrevimiento y una desvergüenza por nuestra parte asumir que sabemos más sobre cómo deshacerse de estorbos y competencia que un Borbón.

Dejaremos de lado por hoy también la posibilidad, dadas sus “filias lectoras”, de que su alteza adoptara a un John Dee patrio. Candidatos no faltan y estamos seguros que con el adecuado (y bajo la tutela responsable de la corona) este país avanzaría tanto hacía el futuro que de nosotros dirán que vivimos en el “cuarto milenio.”

No, a quien queremos mostrar hoy como monarca ejemplar y digno a imitar por Nuestro Señor es un hombre de bien y progreso: Menelik II (1844 – 1913), Emperador de Etiopía.

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Ser el responsable de unificar Etiopía mediante tratados o el uso de las armas (algo que seguro inspirará a nuestro Monarca en estos tiempos tan revueltos) y de abolir la esclavitud y recortar privilegios a la nobleza (bueno, tampoco hace falta imitarle en todo) habría sido suficiente para cualquier rey.

Pero Menelik II quería más, él quería El Futuro. Los Milagros de la Ciencia y esa vida moderna que se disfrutaba más allá de sus fronteras. Completamente fascinado por las maravillas que tenía que ofrecer este mundo se empeñó en llevar a su país al mismo nivel. Tal era su interés por los frutos de la ciencia que al enterarse de la invención de la silla eléctrica, aprovechó que había abierto el comercio con el exterior y decidió encargar tres a Estados Unidos.

Pero el entusiasmo a veces nubla hasta al más regio de los juicios, y al recibirlas Menelik II descubrió que para alcanzar sus sueños de modernidad necesitaba algo más. Un enchufe, para empezar, y la central energética que lo provee de energía. Sin embargo, uno no se convierten en el emperador que unifica un país y luego se deja achantar por unas piezas de mobiliario. Así que en un gesto que sólo podemos admirar decidió tomar una de las sillas como su real trono. Podrían ser inútiles, pero todavía eran Símbolos del Futuro.

Hay quien afirma que esta historia no son más que invenciones de un periodista canadiense, pero desde Mundo Extraño celebramos ese ingenio capaz de oponerse a la adversidad y su buen gusto a la hora de elegir asiento. Y desde aquí animamos a Su Borbónica Excelencia a imitar su ejemplo. Es más, estamos seguros de que su Preparada Alteza es capaz ir más allá y puede aprovecharse de algo que Menelik II no tenía: electricidad.

Desde tan flamante trono estamos seguros que el Reinado del Guardián del Nuevo Viejo Orden se convertiría en el chispeante faro que alumbrará Occidente.