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Un joven muere aplastado por una cruz dedicada a Juan Pablo II

Todo lo que recuerde al Dios del Antiguo Testamento frente a las blandurrieces del Vaticano II nos parece bien. Y aquí se ve la mano divina, usando lo que buenamente puede en este mundo descreído para aplastar a un chaval que, bueno, algo habría hecho, ¿no? Dios sabrá, ¿verdad? Mira, no haber pasado por allí, copón. Todo el día con la critiquita en la boca.

Nota: esta entrada fue preparada antes de saber que Juan Pablo II iba a ser canonizado dos días después de matar desde la tumba a un muchacho. Desde aquí mandamos un respetuoso saludo al Buen Dios y a los doctores de la Iglesia, y les rogamos nos informen de cómo se computan los milagros y asesinatos póstumos a la hora de alcanzar el nivel de Clérigo necesario para acceder a la santidad. Por si tenemos que dejar algo preparado para después de, más que nada.

Roma, 25 de abril de 2014.

Un joven muere aplastado por una cruz dedicada a Juan Pablo II