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¡Perdido el control del Satélite del Amor de los Guecos!

Ya tuvimos un primer susto con el Lyubov Orlova, el barco fantasma cargado de ratas reproduciéndose salvajemente que se dirigía a Reino Unido (por cierto, que los guardacostas dicen que se ha hundido, y Uri Geller se ofreció a encontrarlo). Aquello fue relevante por las terroríficas connotaciones que tenía, aparte de por las posibilidades que abría, pero su alcance era limitado (una isla arrasada por las ratas, pero poco más).

Ahora traemos algo en principio inocuo, pero con posibilidades mucho más interesantes. Rusia lanzó un satélite para estudiar el apareamiento de animales en gravedad cero, y han perdido el control sobre él, de forma que no podrán hacerlo aterrizar de forma segura cuando acabe la misión. Ellos están preocupados porque llevan unos cuantos seguidos, y no les apetece que mueran otros cinco animales a su cargo, entre otras cosas porque da un poco de mala imagen del programa espacial ruso. Pero a nosotros lo que nos preocupa (o ilusiona) es la posibilidad (casi certeza, según nuestro Robot de las Probabilidades) de que los guecos vuelvan dentro de varias décadas convertidos en mutantes superinteligentes, tras un viaje alrededor del Sistema Solar. O colonicen un nuevo planeta. 

Según algunas fuentes, los guecos tardan dos años y pico en estar preparados para reproducirse, de forma que al menos tenemos una década antes de que su número alcance cifras preocupantes. Sin embargo, no hay que olvidar que algunos guecos se reproducen por partenogénesis, un mecanismo especialmente indicado para colonizar rápidamente nuevas islas. ¿Y qué es un planeta sino una isla en el espacio?

Deseamos a nuestros futuros líderes reptilianos (¿o no tan futuros?) un agradable viaje por el espacio, y rogamos a las potencias mundiales que no les impidan alcanzar su destino manifiesto.

¡Perdido el control del Satélite del Amor de los Guecos!