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Este fin de semana volvió a celebrarse la Procesión del Sagrado Meñique en el Albaicín, Granada. Sin embargo, y a diferencia de otros años, en esta ocasión Mundo Extraño ha conseguido fotos de primera mano, gracias a Princesa Gazpacho y en exclusiva para nuestros lectores.

Vídeo

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En 1994, Chemi Márquez Morales tuvo un accidente de moto en la Gran Vía de Granada. El coche que lo atropelló no consiguió arrebatarle la vida, pero sí el dedo meñique del pie derecho. A cambio, Chemi obtuvo una indemnización que empleó en comprar una casa en el Albaicín, su barrio. Hasta ahí, bien.

Resulta que, no sabemos si transido de dolor o por dar el espectáculo, el mutilado Chemi decidió organizar un entierro para el dedo, que había pedido a los médicos que no tiraran. Llegados a este punto, la historia podría haber acabado mal: enterrar un dedo, por gracioso que sea, no está a la altura de comérselo. Afortunadamente, el dedo tenía otro destino en mente.

Porque fue el fantasma del dedo, no hay duda, el que impulsó a Chemi a desenterrar su miembro conservado en formol -hombre prudente, hay que reconocerlo- y trasladarlo al patio de su casa. Eso dio lugar a una procesión anual en la que Chemi y sus amigos -que dejaron de ser jóvenes en algún momento, Ideal de Granada, que hace veinte años de aquello-, junto con turistas y el que aparezca por allí, pasean el dedo incorrupto por el Albaicín, comenzando y terminando en el Carmen del Meñique, hogar de Chemi y lugar de eterno reposo de su dedo perdido.

Y, a falta de canibalismo, está el besapiés a Chemi al terminar la procesión. Que no vamos a juzgar porque creemos en la libertad de culto casi todos los días del año.