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Benidorm intenta erradicar una colonia de cerdos vietnamitas abandonados

El titular nos parece evocador, desde luego. Pero si vamos a los detalles, esta noticia mejora enormemente: tras la fiebre de los cerdos vietnamitas hace unos años, los asustados propietarios descubren que estos voraces animales omnívoros crecen sin parar (“del tamaño de un jabalí”, dice la noticia), y los van abandonando.

Hasta ahora: falta de planificación, amor por lo exótico, probablemente síntoma de un vacío vital y de la indudable decadencia de Occidente. Unido todo a irresponsabilidad y falta de constancia.

Los cochinos se unen en una colonia de más de ochenta ejemplares. Esta colonia se sitúa en una zona sin urbanizar, probablemente un solar con el que alguien pensaba hacerse rico. Enter la burbuja inmobiliaria.

Y ya, el descontrol: vecinos asustados por la presencia de ENORMES JABALÍES en sus patios, hoteles con jardines invadidos por cerdos, avisos a la policía, riesgo de accidentes de tráfico. El Ayuntamiento desbordado, las protectoras de animales no pueden acoger a semejantes bestias del lejano Oriente.

Se decide traer a un cazador de fuera. Un hombre armado de un rifle que los derriba mediante “disparos certeros que les producen el menor daño posible”. Una solitaria némesis del cochino al que imaginamos así. Entre este letal personaje y un comedero trampa, el riesgo de invasión porcina está descendiendo.

Así que, de nuevo, la Maravilla tendrá que dejar paso al habitual paisaje apocalíptico de Benidorm, que habrá perdido una oportunidad de oro de mejorar su imagen.

Cerdos descubiertos por Laura.

Benidorm intenta erradicar una colonia de cerdos vietnamitas abandonados